Jorge Bucay
“26 cuentos para pensar”
AUTODEPENDENCIA
(Adaptación)
"Me acuerdo siempre de esta escena:
Se había dado un golpe fuerte y poco después un bultito del tamaño de un carozo de durazno le apareció en la frente.
Me parece gracioso como símbolo, pero como aprendizaje me parece siniestro: tú nunca eres responsable de lo que hiciste, la culpa siempre la tiene el otro, la culpa es del afuera; tú no, es el otro el que tiene que dejar de estar en tu camino para que tú no te golpees...
No voy a pedirte que te quedes un minuto más de lo que tú quieras. Te digo: cierra la puerta porque yo me quedo y hace frío. Y esta va a ser mi decisión. Esto me transforma en una especie de ser inmanejable. Porque los autodependientes son inmanejables.
Porque a un autodependiente solamente lo manejas si él quiere. Esto significa un paso muy adelante en tu historia y en tu desarrollo, una manera diferente de vivir el mundo y probablemente signifique empezar a conocer un poco más a quien está a tu lado.
Si eres autodependiente, de verdad, es probable que algunas personas de las que están a tu lado se vayan...
Quizás algunos no quieran quedarse. Bueno, habrá que pagar ese precio también. Habrá que pagar el precio de soportar las partidas de algunos a mi alrededor y prepararse para festejar la llegada de otros (Quizás...)"
Cuánto tiempo me costó entenderlo… y así, como en una noche lo hice. Espero que la enseñanza se quede en mí, y no la olvide una vez más…
Soy autodependiente, aunque no lo parezca, aunque incluso yo misma lo dude… soy autodependiente; me pertenezco a mi misma, y a nadie más. Soy 99,9% libre… solo me ata el miedo. Y cuando logre que éste desaparezca, cuando le cierre la puerta, mi libertad tendrá otro precio, que estoy obligada a pagar: mi estabilidad.
”Somos responsables de lo que hacemos, no importa cómo nos sintamos”
Qué tarde me he dado cuenta que no son los demás los que nos atan, somos nosotros mismos los que nos atamos a los demás. No nos “liberamos” de ellos, si no que debemos “liberarlos” de nosotros. Parece complejo, y quizá lo sea. Pero, es que no podemos vivir sin personas… aunque debemos aprender que las personas no son lo único para vivir.
Tenemos mucho que se nos ofrece y muy poco de lo que realmente tomamos, y valoramos.
¿Qué es lo más importante?
¿Qué es lo que realmente deseas?
¿Qué es lo que te propones conseguir?
La respuesta no es una, sino que varía con cada persona, cada cuál es un mundo diferente, un mundo en sí mismo… y siempre estaremos solos. Porque así es la vida. Siempre solos. Con otros, pero solos. “Acompañados”, pero solos al fin y al cabo…
Y realmente no tiene mayor importancia. Podemos socializar, pero no hay que dejarse absorber; también debemos aprender a enfrentar nuestra soledad. Y a disfrutar del silencio. A la gente no le gusta el silencio, no les gusta sentir la soledad de sus almas, les asusta pensar que es esa (quizás) la realidad. Prefieren el sonido, el ruido, lo superfluo… no les gusta darse cuenta cuán vacíos pueden estar por dentro…
No importa cuán equivocada esté, esto es lo que me toca vivir, y lo acepto. No todo, pero lo acepto. Siempre se pueden hacer modificaciones. ¿La vida es eso, no? Cambio, movimiento… nada es estático, sino que hay que correr tras lo que queremos… “no es que alguien se haya llevado mi queso… el queso se mueve, así que me muevo con el queso”… las metáforas son tan divertidas…
Y aún esto me hace pensar… “¿QUÉ HARÍAS SI NO TUVIERAS MIEDO?”

-.Akomi.-